Violencia en el siglo XXI: ¿Una enfermedad sin remedio? - El Mostrador

Jueves, 19 de octubre de 2017 Actualizado a las 14:25

Violencia en el siglo XXI: ¿Una enfermedad sin remedio?

por Equipo Académico, Educación Parvularia UST 23 agosto, 2015

Señor Director:

Mucho se ha hablado de la violencia en nuestro país: en los estadios, asaltos extremadamente violentos, adolescentes que violentan a sus compañeros, bullying, cyberbullying y violencia en las calles, por mencionar algunas situaciones.

Es un hecho constatado que la violencia la encontramos en todas partes, pero será que ¿ahora somos más violentos que antes? ¿Que la violencia está más permitida? ¿Que comienza en edades más tempranas o que tenemos que poner más mano dura?

En la conciencia social se cree que la edad promedio en la que hay más propensión para caer en la agresión física es durante la adolescencia, entre los 12 y 17 años. Sin embargo, investigaciones demuestran que los seres humanos, como cualquier otro animal, comienzan a mostrar señales de agresión a muy temprana edad.

Los niños expresan su enojo de manera violenta, ya, a partir de su primer año, cuando manifiestan una coordinación suficiente para pegar, morder y pelear. A los tres años ya son capaces de realizar una amplia variedad de actos agresivos. Para la mayoría de los niños, el uso de la agresión comienza a disminuir después de la infancia temprana, hacia los dos o tres años de edad, justo cuando aprenden a controlar sus emociones y a comunicarse a través del lenguaje en una forma más constructiva.

Durante la primera infancia se da el período crítico para enseñar a los niños y niñas los principios básicos de una interacción social: compartir, compromiso, cooperación y comunicación verbal, adquiriendo así una madurez cerebral que les permitirá regular sus frustraciones y controlar sus comportamientos. Sin embargo, existe un porcentaje de niños y niñas que siguen mostrando agresión durante este periodo, lo que se traduce en infantes agresivos, frustrados, enfadados, que muestran molestias a través de gestos y de expresión verbal. Los niños que manifiestan estas dificultades, a futuro en la escuela, tendrán menos habilidades sociales y cognitivas, lo que se plasma en tener rechazo de sus pares y profesores, problemas académicos, de conducta, entre otros.

Es así que las intervenciones para acabar las agresiones físicas deben de comenzar antes de que los niños alcancen los cinco años de edad, para desarrollar una sociedad que demuestre bienestar, salud y riqueza cognitiva y emocional.

Por lo tanto, es vital que los adultos a cargo de menores realicen una serie de estrategias para reforzar las habilidades sociales y cognitivas, tales como: identificar y enseñar a expresar sus emociones, realizar juegos cooperativos y de simulación social, lecturas compartidas, trabajo dirigido a la función ejecutiva cognitiva y social de la inhibición, entre otras.

Es importante que la sociedad comprenda que en la infancia temprana existen periodos sensibles, en los cuales la intervención guiada y sistemática, por parte de la familia y escuela, pueden llevar a prevenir adolescentes y adultos con conductas violentas, sin autocontrol, desmotivados, antisociales, conflictivos e incluso delincuentes.

Esto nos da una luz esperanzadora, donde la enfermedad de la violencia que hoy nos rodea tiene un tratamiento efectivo, basado en la aplicación de estrategias sencillas de desarrollar, a partir de ambientes escolares y familiares protegidos.

Equipo Académico
Educación Parvularia
Universidad Santo Tomás Santiago

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Semestral:
$20.000
Trimestral:
$10.000
Mensual:
$5.000
Anual:
$45.000

Plan Empresa

Anual:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 500.000)

Semestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 250.000)

Trimestral:
$100.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 150.000)

Mensual:
$40.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 50.000)